El medio y el mobiliario de un hospital juegan un papel muy importante en la seguridad del paciente, además de la gran influencia que tienen sobre la respuesta a su tratamiento. Desgraciadamente, nuestro Complejo Asistencial cuenta con equipamientos en condiciones bastante precarias en muchos servicios.

Me refiero, sobre todo, a esas camas viejas que todavía circulan por varios servicios de ambos hospitales, con manivelas manuales difíciles de trabajar, barandillas laterales de protección deficientes y falta de mecanismos que regulen la altura de las camas, haciendo imposible dar un cuidado adecuado a los pacientes, como es el caso del servicio de Urgencias del Hospital Virgen de la Vega.

La mala calidad de las camas y los equipos obsoletos con los que se trabaja están exponiendo a los trabajadores sanitarios a sobreesfuerzos que derivan de la movilización de personas con limitaciones físicas, y que están provocando problemas de salud, como la aparición de lesiones músculo-esqueléticas que inciden en un preocupante absentismo laboral.

Todo nuestro Complejo Asistencial debería tener camas con sistemas electrónicos para regular la altura, con control remoto para articular la cama en diferentes posiciones y facilitar la movilización del paciente.

La cama de un hospital es muy importante para la correcta acomodación y confortabilidad de los pacientes que permanecen ingresados; además, también contribuye a disminuir el esfuerzo físico que realiza el personal sanitario para mover a los pacientes y facilita su trabajo.

Es evidente el mal estado del mobiliario hospitalario y la falta de previsión y planificación. No se arregla nada porque seguimos esperando eternamente a que se abra el nuevo hospital, tampoco se realizan inversiones, ni se modernizan los equipos y el material. ¿Hasta cuándo va a durar esta irresponsabilidad?

 

FUENTE: https://www.saludadiario.e